Cubanos en Praga, impresiones de una visita

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Cubanos en Praga, impresiones de la visita

Hace dos meses, un grupo de diez cubanos llegó a Praga para una serie de cursos de capacitación en materia de derechos humanos. Antes de irse, dejaron sus impresiones por escrito. A pesar de que vinieron  de diferentes partes de Cuba y tuvieron  profesiones muy diversas, como abogados, periodistas, estudiantes, campesinos, sus opiniones siempre giraban en torno a un solo tema: la libertad y cómo se relacionaba con cuestiones básicas en materia de libertad de expresión, de movimiento, de información, de protesta, de pensamiento. Con base en su análisis, todo se reduce a poder disfrutar de los derechos humanos básicos. Siempre debemos recordar: lo que parece normal en una sociedad democrática, en otro entorno, como el régimen totalitario en Cuba, es un lujo. Es una batalla que los disidentes siguen luchando, en sus propias palabras: «Aunque el gobierno nos quiere cerrar la boca para siempre, en el interior hay combatientes y no nos rendiremos hasta que veamos a nuestro país libre de la opresión para las generaciones futuras.»

Su deseo es que los países occidentales reconozcan y entiendan la verdadera situación en Cuba y no se dejen engañar por la propaganda del régimen. Que abran los ojos a las violaciónes repetidas de los derechos humanos , de la represión y el sufrimiento experimentado por el pueblo cubano. Durante la visita de los cubanos al antiguo campo de concentración de Terezin destacaron algunas de las similitudes que comparten todos los regímenes totalitarios, su uso deliberado de la propaganda y los mecanismos de manipulación.

Entre las cosas que les gustaron de encontrarse en un país democrático, fueron la disciplina, la infraestructura, el transporte público y limpieza. A partir de sus impresiones se puede ver su deseo de llevar una vida normal, es decir, vivir sin miedo, para disfrutar de los placeres simples – como ir al cine, al teatro o a la discoteca ,poder asistir a un partido de fútbol, al mismo tiempo ser capaz de hablar libremente con la gente en la calle. Para ellos la República Checa es un ejemplo de lo que les gustaría lograr en Cuba: tener un país democrático, con Estado de derecho que garantice las libertades de todos los ciudadanos.

Praga vista a través de los ojos de Cuba aparece como algo maravilloso, real, y deslumbrante; una democracia; una ciudad que simplemente no se puede olvidar. Libre, fascinante y hermosa. Asimismo para aquellos de nosotros aquí que toman ese tipo de cosas por sentado, es una oportunidad para descubrir estos hechos de nuevo, recordando de mirarlos desde una perspectiva diferente. Es la perspectiva única de alguien que esté familiarizado con la realidad de un país comunista.

Es interesante descubrir que más allá de las dificultades de la vida cotidiana en un país no democrático, un inquebrantable sentido del humor ha logrado soportar: los cubanos están llenos de pequeñas alegrías y chistes, el sol del Caribe, optimismo, una voluntad irrefrenable de bailar y cantar, para comunicarse y para aprender cosas nuevas.

El único problema que despierta los sentimientos más fuertes en ellos es Cuba. Fue descrito por ellos como nostalgia, lleno de pobreza, la belleza y la tristeza, una casa y una prisión, donde hay libertad, sino también la represión. En resumen, una vez más en sus propias palabras, que realmente es «un país surrealista.»

Por favor visite nuestro sitio web, www.eyeoncuba.org para obtener información sobre los casos de abusos de derechos humanos en Cuba

Autor

Miranda Fuertes is human rights defender focused on Cuba and based in Prague, Czech Republic

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