Dificultades para cobrar remesas en La Habana

El cobro de remesas en las oficinas de Western Union quedó entorpecido durante los primeros días de marzo, causando la alarma de gran parte de la población habanera.

“Ayer me resultó imposible cobrar el dinerito que me manda mi hijo desde Nueva Jersey. En la tarde esperé dos horas sin conseguirlo. Siempre hay demasiada gente, así que hoy he venido antes de la apertura, para ser de las primeras”, comentó Mayra Vila desde la cola de una de las sucursales.

Oficina de Western Union en La Habana. Foto: Mario Hechevarría Driggs
Oficina de Western Union en La Habana. Foto: Mario Hechevarría Driggs

El problema se repitió al siguiente día, cuando de la fila de clientes, con unas cincuenta personas, apenas pasó el primer usuario. Las cajeras encargadas de tramitar cada remesa no estaban autorizadas a emitir declaración alguna, pero ante el malestar de los interesados no hubo más alternativa que ofrecer explicaciones pertinentes, que luego se hicieron eco: “La conexión computadorizada del sistema de pago no funciona y no se puede brindar servicio en la capital.” La explicación era válida para todas las sedes capitalinas y de la periferia habanera. El cierre de algunas de las casas de cambio oficiales (CADECA), donde antes funcionaban ventanillos con el servicio de la conocida empresa norteamericana, hizo también que hubiera menos opciones de cobro.

Una nueva dificultad se sumó a las de Western Union. Los que prefieren transferir dinero rápido a Cuba a través de internet encuentran ahora que una de las empresas preferidas del rubro, Sendvalu, tiene detenidas sus operaciones desde hace unos diez días, sin precisar cuándo estas serán reanudadas.

En La Habana más de dos millones de personas carecen de información concreta sobre este problema, hoy de vital importancia, pues las transferencias monetarias desde el exterior, junto a la de fuerza de trabajo calificada, constituyen los factores principales que mantienen a flote la caótica economía del país.