Luces de Bogotá

Santa Fe de Bogotá, con casi diez millones de habitantes, es la capital de Colombia, y cuenta con una rica tradición cultural y periodística que la distingue. No hace mucho estuve por allí y logré obtener información de primera mano acerca de los detalles del conflicto armado más largo del continente americano: la lucha contra las FARC.

Logo de Twitter de El Espectador
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Dos días en la sala de redacción del periódico El Espectador junto a su editor en jefe, Nelson Fredy, no solo me confirmaron lo importantes que son los periodistas para la sociedad, sino que también me ha hecho tomar conciencia acerca de lo que ha significado ser periodista en Colombia en las últimas décadas, cumpliendo lo que Hemingway aseguraba que era el oficio de periodista: el más peligroso del mundo.

“El Espectador cumplió 130 años el 23 de marzo”, dice Nelson Fredy. “Es uno de los más antiguos del orbe y ha sido considerado por Le Monde uno de los diez medios de prensa impresa más importantes. Nació en Medellín, fue fundado por Fidel Cano Gutiérrez, que había estudiado en Europa y era un ferviente defensor de la libertad de expresión. Ya en sus primeras ediciones, El Espectador se convirtió en un referente de la opinión pública y desde siempre ha tenido que librar varias batallas para permitir que no lo cerraran”.

Nelson Fredy cubrió durante años la vida de los guerrilleros, conviviendo con ellos en lejanos parajes. Me cuenta su opinión sobre la contienda bélica y la función de La Habana en el Proceso de Paz:

“En 1959 surgen los primeros grupos guerrilleros, alentados por el reciente triunfo de la revolución cubana. Hay una primera petición de la guerrilla al gobierno ese año para que construyan una carretera en sus territorios, pero nunca le dieron respuesta. En 1964 se declaran opositores al gobierno y más tarde, en el estado de La Guajira, nace La Marimba, que incluye al factor narco en el escenario de la selva y los grupos guerrilleros. Los paramilitares no tardaron en aparecer y aunque mantuvieron colaboración con el Estado, se insertan en las rutas de los carteles para formar parte del negocio del narcotráfico. Ahí fue cuando se los comenzó a identificar con otros grupos guerrilleros, por los métodos que aplicaban: extorsión, secuestro y atentados. Desgraciadamente, con el Proceso de Paz firmado en La Habana no se ha logrado lo que vienen necesitando los colombianos. En lo que va de año han sido asesinados 130 defensores de los Derechos Humanos, en la mayoría gente que reclamaba que les devolvieran sus tierras. La violencia, aunque ahora territorializada, continua. También el narcotráfico”.

Edwin Bohórquez, editor de Negocios y Economía de El Espectador, comenta que no solo el narcotráfico ha asesinado periodistas. El sistema político que ha imperado por tantos años en Colombia y su poder económico son también responsables.

“Admirable fue la batalla que libró Guillermo Cano durante treinta años desde su puesto de director de El Espectador; le costó la vida. Todos los periodistas que trabajamos en este medio de prensa nos sentimos orgullosos de prestar servicios en un periódico de tanta historia y reputación”.

Pedro Vaca es el presidente de la Fundación para la Libertad de Prensa en Colombia y se solidariza con el periodismo independiente cubano, que desafía al régimen comunista y arriesga el pellejo al contar lo que la prensa oficial calla.

“Cuba no respeta la libertad de prensa; por al contrario, la desprecia”, dice Vaca, “Estamos al tanto de la nueva ley, la Ley de Usurpación de capacidad legal, que se ha comenzado a aplicar sobre algunos periodistas cubanos por el simple hecho de ejercer el oficio sin un título que lo acredite. Esto es preocupante”.

Juan Esteban Lemus es el vice director del portal La silla vacía, una agencia digital independiente, vanguardia en los medios alternativos de Colombia. Dice que el objetivo del sitio es analizar las relaciones de poder, profundizar en cómo funciona el gobierno en un país y denunciar la corrupción en todas las esferas.

“Cuba es uno de los pocos países del mundo que no realiza elecciones libres. Eso en La silla vacía lo llamamos “sustracción de poder”. Por supuesto, creemos que hay que denunciarlo como un derecho humano violado: el derecho a elegir al presidente, a elegir las autoridades supremas del país”.

En la actualidad, uno de los periodistas más importantes de Colombia es Mauricio Morales. Fue corresponsal de guerra en Siria y publicó varios noticieros de gran impacto mediático. Entrevistado sobre la guerra librada en Colombia durante más de 50 años y la paz firmada en La Habana declara:

“El conflicto colombiano está lejos de llegar a su fin. Aunque se ha llegado a un acuerdo de desarme con la guerrilla más grande que operaba en Colombia, aún hay muchos grupos armados y muchos conflictos sociales por resolver. En el caso específico del proceso de paz entre las FARC y el gobierno, fue un proceso donde el gobierno cubano actúo, al igual que Noruega, como facilitador. Cuba ha apoyado de alguna manera a todas las guerrillas de corte socialista y comunista en Latinoamérica y, aunque pequeño, ha dado un primer paso que vislumbra un posible cambio a futuro al apoyar el proceso de paz y desacreditar en este caso la lucha armada. Pero es hora que el gobierno de Cuba comience a observar qué es lo que pasa en su propio país. Sin duda, debe comenzar a generar espacios de paz y de libre expresión para sus ciudadanos”.

Autor

Guantánamo, 1963. Escritor y periodista independiente. Ha obtenidos diferentes premios internacionales en literatura y periodismo, entre los que destacan el Concurso Novelas de Gavetas Franz Kafka, organizado por Libriti Prohibiti de la República checa y los premios de reportaje Emilio Alejandro Núñez 2015 y el Hypermedia 2016, en España. Es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

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