Nos siguen negando el saludo

Abel Hernández
Abel Hernández

Todo comenzó con varias personas que dejaron de responder a nuestro saludo, después nos miraban con odio y en silencio. Otros reían a carcajadas y decían que estábamos locos, que nuestro salario era bajo y que íbamos a tener que irnos para el extranjero. A continuación (algunas personas) empezaron a gritarnos sinvergüenzas, bandidos, mercenarios y traidores. Posteriormente se dedicaron a dialogar en voz alta afirmando que éramos unos maleantes y que estábamos echando a perder a la juventud.

Llevaban en el celular videos o fotos del curso que hicimos en Miami, y se reían de nosotros diciendo en voz alta que éramos unos gusanos. Más adelante se dedicaron a buscar un buscapleitos que nos diera un escarmiento, pero al parecer se enteraron que de que le descubrimos y desistieron de la golpiza, que no tendría un carácter político, sino de riña callejera, por cualquier pretexto.

Actualmente muchas de estas personas que se embarcaron en semejante patraña nos siguen negando el saludo, nos dan la espalda cuando nos ven e inician cuchicheos malintencionados. Algunas personas creo que se han prestado para semejante cobardía, evitando relacionarse con nosotros, por temor a que “los echen en el mismo saco”.

Todo esto ha cambiado de manera drástica nuestras relaciones con muchas otras personas al extremo de que dichas relaciones, que en el pasado fueron cordiales, ya no existen. Lo único que podemos hacer es, una vez identificado un elemento malicioso, evitar el contacto visual con e ignorar lo que dice para evitar un conflicto. Y todo esto a pesar de que nuestros métodos son pacíficos e imprimimos un carácter apolítico a nuestras actividades. ¿Será que en Cuba no se podrá pensar diferente?