“En Cuba no existe una ley constitucional que ampare los derechos de los animales”

La realidad cubana es una y muchas al mismo tiempo, así que nada mejor que conocerla a partir de sus propios protagonistas… anónimos, por ahora. En esta sección de entrevistas, iremos explorando diferentes proyectos sobre Derechos Humanos y desarrollo que se encuentran actualmente en marcha en la isla.

Hoy, nuestro tópico será la protección animal, un tema por demás relagado por parte de las instituciones cubanas. Que la disfruten.

Gatos abandonados en La Habana. Foto ilustrativa
Gatos abandonados en La Habana. Foto ilustrativa

Hace tiempo que trabajas en proyectos sobre el cuidado del medio ambiente y de los animales en el área urbana. En pocas líneas ¿podrías contarnos en qué concretamente estás trabajando en este momento?

Estamos intentando propagar lo importante que es el cuidado de las mascotas y lo decisivo que resulta que sean esterilizadas para la no-proliferación de animales indeseados. Se realizan entonces campañas de esterilización y de desparasitación tanto de ectoparásitos como de endoparásitos. Nos enfocamos especialmente en instruir a los niños en lo referente a cuestiones de cuidado animal.

¿Qué te llevó a elaborar una serie de proyectos que tuvieran como objetivo la protección animal?

En Cuba no existe una ley constitucional que ampare los derechos de los animales. Al no existir un marco legal regulatorio para ello, éstos son víctimas de actitudes inescrupulosas y crueles que estamos intentando evitar o, al menos, disminuir.

¿Qué tanta conciencia hay sobre la protección y los derechos de los animales por parte de la población civil cubana? ¿Hasta qué punto se conocen y se respetan?

Existen personas amantes de los animales que los amparan con recursos propios, sean individuales o colectivos. También existen personas, con absoluta impunidad, que los explotan y maltratan. Los primeros sufren de impotencia ante la falta del debido respeto que merecen los animales.

¿Cómo fue la recepción de los primeros proyectos por parte de la comunidad? ¿Qué fuiste aprendiendo tú como responsable del proyecto?

El proyecto ha sido acogido desde su inicio de manera muy positiva. Las personas necesitan orientación y apoyo para la protección animal. Por suerte, se ha evidenciado la solidaridad en este aspecto tan sensible para la sociedad.

¿Cuáles son, desde tu perspectiva, los principales logros del proyecto hasta el momento?

El mayor logro del proyecto es la cantidad de animales (con propietarios o callejeros) que han sido esterilizados. Con ello, evitamos una gran cantidad de nacimientos indeseados con su consecuente abandono y deambulación por las calles. Además, hemos logrado dar unos cuantos de ellos en adopción. Creo que podemos resaltar la colaboración y el componente educativo de las actividades del proyecto, así como el impacto positivo que el mismo ha tenido. Se estima un total de trescientos cincuenta a novecientos beneficiarios directos e indirectos, respectivamente, en el oeste y centro de la capital.

¿Qué podrías decirnos sobre la calidad profesional de los médicos veterinarios cubanos y el funcionamiento de las instituciones en las que ellos trabajan?

Los especialistas veterinarios son excelentes, muy profesionales y capacitados pero carecen de recursos como medicamentos, tecnología o equipamiento necesarios para el diagnóstico y tratamiento de muchas patologías.

¿Qué te parece lo prioritario a tener en cuenta y a mejorar hoy en Cuba en relación al cuidado animal?

Resulta imprescindible que se apruebe e institucionalice la Ley de Protección Animal.

¿Te gustaría compartir con nosotros alguna anécdota, conclusión o discusión que haya surgido en el marco de las actividades que vienes realizando?

La mayoría de las personas piensan que el proyecto que llevamos es ejecutado por especialistas veterinarios y, en reiteradas ocasiones, acuden al mismo solicitando ayuda médica. Se precisa aclarar que somos amantes y protectores de los animales, y que los médicos son convocados sólo para las cirugías y esterilizaciones. No obstante, siempre que sea factible se han brindado primeros auxilios, como un perrito que trajeron prácticamente degollado por incisión de un mal amarre permanente.